domingo, 7 de septiembre de 2008

MUSEU DA FARMÁCIA

Con más de diez años de historia, no conozco muchas ciudades que hayan decidido dedicar un museo a una de las ciencias más necesarias y más antiguas a lo largo de la historia: la farmacopea.

Éste es el caso de Lisboa que, en el edificio rehabilitado que ocupa en la rua Marechal Saldanha, propone un paseo a lo largo de siglos y culturas para conocer los distintos métodos de curación y tratamiento de enfermedades empleados en distintas épocas y lugares. Así, es posible descubrir piezas del 3.600 aC. o los usos sanatorios en el Antiguo Egipto o en Mesopotamia; todo ello junto a la reconstrucción de cuatro boticas de los siglos XVIII, XIX y XX, una de ellas, ambientada en el Macao colonial.

SOBRE O MUSEU DA FARMÁCIA

  • Dirección: Rua Marechal Saldanha 1 - 1249 Lisboa
  • Horario de apertura: De lunes a viernes, de 10,00 a 18,00 horas
  • Teléfono: 00 351 213 400 600
  • Más información: Web oficial del Museu da Farmácia

sábado, 23 de agosto de 2008

RECORRER LISBOA CON PESSOA

Muy pronto regresaré a Lisboa y, en esta ocasión, quiero que mi compañero de viaje sea Fernando Pessoa a través de una de las mejores guías literarias que uno puede encontrar para pasear por la historia y el patrimonio de la Ciudad Blanca.

A pesar de que Pessoa escribió "Lisboa: lo que el turista debe ver" en 1925, lo que allí cuenta sorprende por su actualidad, y lo hace con un lenguaje próximo que nos acerca a los rincones más conocidos de la ciudad, pero también a esos otros que el olvido ha apeado del lugar que les corresponde.

Una Lisboa amada y bien recorrida por Pessoa de la que dice así: "Sobre siete colinas, que son otros tantos puntos de observación desde donde se pueden disfrutar magníficos panoramas, se extiende vasta, irregular y multicolorida aglomeración de casas que constituye Lisboa.

Para el viajero que llega por mar, Lisboa, vista así de lejos, se levanta como la hermosa visión de un sueño, elevándose hacia el intenso azul del cielo, que el sol aviva. Y las cúpulas, los monumentos, el viejo castillo, sobresalen por encima del conjunto de casas, como destacados pregoneros de este delicioso lugar, de esta bienaventurada región".

domingo, 17 de agosto de 2008

ZUZA BED & BREAKFAST

Confieso que no he sido uno de sus huéspedes, pero sí algunos amigos que han venido encantados. Frente a la frialdad y al pragmatismo de alojarse en uno de los muchos hoteles de distintas categorías de que dispone Lisboa, optar por un bed & breakfast aporta un toque diferente y mucho más personal.

La capital atlántica, sin duda, es uno de esos lugares en los que merece la pena atreverse a disfrutar de la experiencia. En primer lugar, por su larga tradición de albergarias y pensões pero, también, por la manera de ser cosmopolita, abierta y acogedora de los lisboetas, que le hacen sentir a uno como el invitado que llega de visita a una casa.

Si a todo esto le sumamos el encanto de uno de los barrios por excelencia -el Chiado-, una buena opción para disfrutar de la ciudad puede ser el Zuza Bed & Breakfast. Situado en la calçada do Duque, su propietario Luís Zuzarte, ofrece cuatro habitaciones de diseño moderno y acogedor, algunas de ellas con terraza y vistas al castelo do São Jorge.

El alojamiento, desayuno incluido, oscila entre los 75 € por noche la habitación doble en temporada baja y los 95 € de la habitación con vistas al castillo en temporada alta.

SOBRE ZUZA BED & BREAKFAST

viernes, 15 de agosto de 2008

LISBOA PROTAGONISTA EN EXPO 2008

La representación de Portugal en la Expo de Zaragoza 2008 convierte este domingo, y durante tres días, a Lisboa en la gran protagonista de la muestra. De esta manera, se tiende un puente entre las dos ciudades y las dos expos, coincidiendo con el décimo aniversario de la muestra lisboeta. En ambos casos, el agua fue y es el hilo conductor de ambas citas y, por ello, Lisboa 'resucitará' en Zaragoza a sus olharapos.

En este caso, no serán aquellos monstruos del siglo XV que aterrorizaban a los navegantes, sino que cobrarán una apariencia de modernidad, transformándose en símbolos de la polución y la degradación del agua, contribuyendo así a difundir el mensaje de sostenibilidad que promueve la Expo de Zaragoza 2008.

domingo, 10 de agosto de 2008

CASA DA ÍNDIA

Toma su nombre de la compañía de navegación que velaba por el comercio marítimo entre Lisboa y las Indias durante los siglos XV y XVI pero, hoy en día, A Casa da Índia es uno de los restaurantes con más predicamento entre lisboetas y turistas.

Como ella, hay muchas en otros puntos de la ciudad, pero para encontrarlas hace falta dedicar sosiego al paseo y prestar atención a los menús que se escriben diariamente en pizarrines o se pegan directamente sobre la puerta de la casa de comidas.

En este caso, su ubicación cerca de la zona nocturna de Bairro Alto convierte a la Casa da Índia en un buen lugar para cenar comida rica y barata y típicamente portuguesa. Entre las recomendaciones, los chocos, las sardinhas asadas, el porco preto, el bacalhau con patatas cremosas y los mejillones guisados con aceite, ajo y vino tinto.

SOBRE A CASA DA ÍNDIA
  • Ubicación: Rua do Loreto 40
  • Teléfono: 00 351 21 342 36 61

sábado, 12 de julio de 2008

FECHADO PARA FÉRIAS

Me voy de vacaciones.
Así que, hasta mi vuelta, la palabra en este blog la tienes tú.
Un beso y un abrazo.

Vou de férias.
Portanto, até o meu regresso, tem a palavra sobre este blog.
Um beijo e um abraço.

martes, 8 de julio de 2008

LOS SIETE SUSPIROS DE SINTRA

Hoy convertido en un hotel de lujo, el Palácio de Seteais debe su nombre a una de las muchas leyendas que se esconden en los rincones más románticos de la villa de Sintra.

La protagonista de la historia no es otra que una joven princesa árabe, de nombre Anazir, que vivió en el lugar que hoy ocupa el palacio allá por el año 1147, el mismo en el que el rey Dom Alfonso Henriques conquistó Lisboa a los moros.

Quiso el destino que uno de sus caballeros más leales, Dom Mendo de Paiva, sorprendiera en el asedio al castillo de Sintra a la joven Anazir, que trataba de huir con la ayuda de su nodriza Zuleima. La princesa, asustada al ver al caballero cristiano, gritó un "¡Ay!", que volvió a repetir al ver la intención de Dom Mendo de no dejarlas escapar.

Aterrada y, sin darle ninguna explicación, el aya instó a la princesa a que nunca más lanzara un suspiro tal o un grito semejante. Pero como quiera que Anazir vio a lo lejos acercarse el ejército cristiano, sin poder evitarlo, salió de su garganta un tercer "¡Ay!".

Atraído por la belleza de la joven, el caballero luso decidió secuestrarla junto a su nodriza pero, ante la negativa de la princesa a subir a su caballo, la amenazó con separarla de Zuleima, abandonando al aya a su suerte. Dejando escapar un cuarto "¡Ay!", Anazir aceptó y, al poco tiempo, viendo el afecto que el noble cristiano le procuraba, acabó correspondiendo al amor del joven caballero, que la mantenía en secreto lejos de moros y lejos de cristianos.

Pero quiso el destino, al que las malas lenguas dan el nombre de Zuleima, que el moro Aben-Abed, que había de haberse desposado con Anazir antes de su huida, diera con el escondite de la princesa y quisiera ahora vengar su traición.

Esperando que Dom Mendo dejara marchar a la joven para librarla del castigo del moro, la nodriza le confesó al caballero cristiano que una hechicera había lanzado un maleficio por el que la princesa moriría tras lanzar siete suspiros.

Entre tanto, Anazir, ajena a la preocupación de su aya, emitió un quinto y un sexto "¡Ay!" consecutivos, obligando a la vieja a revelarle en su desesperación el secreto que ocultaba.

Dom Mendo tuvo entonces que partir a la guerra y, aprovechando su ausencia, el que regresó fue el moro Aben-Abed, que hundió su puñal en el pecho de Anazir, en el mismo momento en que la joven gritaba el séptimo "¡Ay!".

A su regreso, la leyenda cuenta que Dom Mendo de Paiva decidió llamar a ese lugar que fue refugio y tumba de su amada Seteais y que, enloquecido por la muerte de su amada, fue desde entonces el más feroz y cruento perseguidor de moros de su tiempo, una empresa a la que dedicó todos y cada uno de sus días.

SOBRE O PALÁCIO DE SETEAIS