miércoles, 7 de enero de 2009

LADRA ALTERNATIVA

El fin de semana del 31 de enero y el 1 de febrero -y ya van 17 ediciones- la popular Feira de Ladra de la Alfama lisboeta se transformará en una feria alternativa, en la que el reciclaje, la imaginación y el arte urbano toman el testigo por dos días al tradicional mercadillo de buhoneros.

Ropa actual con el sello de jóvenes diseñadores lisboetas, bisutería, cerámica, objetos de decoración y diseño industrial son algunos de los elementos que se pueden encontrar en este Ladra Alternativa que abre sus puertas, el sábado de nueve de la mañana a nueve de la noche y el domingo de diez de la mañana a siete de la tarde, en el centro cultural Dr. Magalhães Lima, junto al convento del Salvador.

domingo, 28 de diciembre de 2008

AC LISBOA

Todo es cuestión de presupuestos. En Lisboa hay hoteles de lujo, hoteles con encanto, hoteles de prestigio con precios a su altura, grandes hoteles a precios razonables, hoteles con fama y precios desorbitados, bed & breakfast, pensiones confortables a buen precio y, también a buen precio, pensiones cochambrosas.

Así las cosas, sólo puedo hablar por mi experiencia y, en mi caso, mirar y comparar a través de todos los motores de búsqueda posibles creo que es la mejor manera de encontrar un buen hotel a un precio razonable. Teniendo en cuenta que en mis deberes del hotel ha de incluirse en el precio el desayuno y que mi ubicación favorita es la zona alta de la avenida Liberdade, en mi último viaje a Lisboa reservé habitaciones en el AC Lisboa del Largo das Palmeidas, un hotel muy funcional, cómodo, con buen servicio y situado bajo el impresionante palacio Sottomayor.

Las habitaciones son amplias y, en el precio de las mismas se incluye el uso a discrección del minibar (no lo había visto en ningún otro hotel) y también el disfrute del gimnasio (no me aporta mucho, pero seguro que hay a quien sí).

El buffet del desayuno, como ya he dicho, está incluido en el precio de la habitación, es abundante y de buena calidad y los camareros son muy amables, igual que el personal de recepción.

En cuanto a ubicación, se llega a Rossío en un cómodo paseo cuesta abajo de unos diez minutos pero, si uno no tiene ganas de andar, siempre puede coger cualquiera de las líneas de autobús que llegan hasta el entorno o el metro en la estación de Pombal.

SOBRE AC LISBOA:

sábado, 20 de diciembre de 2008

CASA PEREIRA

Es como si en su interior se hubiera detenido el tiempo. Como si la de ahora, siguiera siendo la casa del primer Pereira.

Me gusta su colorido, el que aportan sus alacenas abigarradas de cajas de galletas, bombones, botellas de vino, licores y cafeteras que funcionan con alcohol. Me atrapa el aroma a café recién molido, café de Mozambique, de Timor, de Angola... Y también el aroma que se escapa de los cajones y cajones llenos de hilos de té, que se vende al peso, en paquetitos de papel de estraza. (Me entusiasma su chá branco y el chá de Natal, sólo disponible en noviembre y diciembre)

Más que una tienda son pequeños museos de los colmados de antaño y, por eso, no importa esperar turno; cosa bastante complicada, por cierto, porque los dependientes son rápidos y muy amables, ataviados con sus guardapolvos verdes, que les da un aire de habitantes eternos de ese rincón del comercio de Lisboa. Los unos 'viven' en la casa del Chiado, en la rua Garret; y sus reflejos, en la de la Baixa, en la rua Augusta.

SOBRE CASA PEREIRA
  • Casa Pereira: Rua Garret 38, Lisboa 1200-204
  • Teléfono: 00 213 42 66 94
  • Casa Pereira da Conceição: Rua Augusta 102, Lisboa 1100 -053
  • Teléfono: 00 213 42 30 00

jueves, 4 de diciembre de 2008

LARGO DAS PORTAS DO SOL

Muchos me preguntan por el nombre del blog, por este largo lisboeta que abre sus puertas al sol y mira al Tajo entre palmeras y azoteas desde los tejados de Alfama. Es uno de mis rincones favoritos de Lisboa; el lugar perfecto para 'bajarse' del mundo unos minutos y simplemente no hacer nada -o hacer mucho según se mire-, que deleitarse con el horizonte tomando un té -o lo que sea- es el mayor de los placeres.

Por cierto, a la vista y al sabor, le sumo el sonido del largo: una buena conversación, el gorjeo de las palomas, el traqueteo del eléctrico 28 o el de los coches rodando por los adoquines.

domingo, 30 de noviembre de 2008

NAVIDAD EN LISBOA

Tiene un encanto especial. Supongo que similar al de todas las ciudades con un comercio activo que, al llegar la Navidad, se lanzan a iluminar las calles con millones de lucecitas. De mi debilidad por la rúa Garret poco más puedo aportar, pero está preciosa de noche, con sus luminosos azules y rojos y los majestuosos Armazens do Chiado al fondo, reconvertidos en trono de Pai Natal.

Pero no sólo el Chiado cambia de aspecto en Navidad, la Baixa es un cajón de sorpresas para grandes y pequeños. En torno a la columna de Dom Pedro IV, en el Rossío, uno puede pasear por las escenas del cuento de Navidad por excelencia, el Cascanueces.

A pocos metros de allí, la praça do Comércio se transforma en una luminaria abierta al Tajo, con hilos de luz que adornan las cornisas de todos los edificios oficiales y una lluvia de destellos que recorren sus fachadas pombalinas.

Partiendo de allí, y cruzando bajo el arco de la fama del Terreiro, uno accede a la rúa Augusta, reconvertida en Navidad en un enorme calendario de adviento, con 24 dinteles luminosos que, al atravesarlos, regalan al visitante el fragmento de una canción o un poema natalino.

viernes, 21 de noviembre de 2008

ARTESANÍA PORTUGUESA DE CALIDAD

Cuando uno va de viaje a Lisboa, es difícil comprar regalos con espíritu portugués sin caer en el tópico típico hecho especialmente para turistas (cosa que, personalmente, odio sobremanera). Si a esto le sumamos que somos primos hermanos y que prácticamente todo tipo de artículos similares los encontramos en ambos países, el círculo de opciones se estrecha aún más.

Por eso estoy más que contento del hallazgo que he hecho en mi último viaje a Lisboa. Se trata de una tienda muy coqueta, con una atención esmerada y con mucho gusto que responde al nombre de "Santos Oficios Artesanatos" y que está prácticamente enfrente de la igreja da Madalena, en el número 87 de la rua del mismo nombre. De hecho, el establecimiento ocupa los bajos de un edificio de interés patrimonial, que mandó construir el conde de Soure sobre los escombros de la iglesia de Nossa Senhora da Conceição dos Freire, devastada por el gran terremoto de 1755.

Dedicados a la investigación de la artesanía popular portuguesa, la tienda es un gran escaparate de las manufacturas en madera, cerámica, piedra, cestería o bordados del norte al sur del país. Así que, huyendo del típico azulejo (que también los hay) o del gallo de Barcelos, es un buen sitio para encontrar un regalo artesano y de calidad. Además, a nada que uno muestre interés, los propietarios de la tienda invertirán todo el tiempo necesario en explicarle el lugar de procedencia de cada pieza o los usos tradicionales necesarios para su elaboración.

En mi caso, acabo de llegar de allí con una estrella de Natal de hierro decorada a mano y con tres figuritas de presépio que le darán un toque luso a mi Belén de este año.

SOBRE SANTOS OFICIOS ARTESANATOS:

domingo, 9 de noviembre de 2008

O ELÉCTRICO 28

Cuando uno llega de nuevas a una ciudad corre el riesgo de caer en las típicas y tópicas trampas para foráneos, y el tranvía turístico de Lisboa es una de ellas. Diecisiete euros le soplaron hace unos meses a un amigo mío por subirse poco menos de una hora al susodicho tranvía. Cierto que recorrió buena parte de la ciudad y que, con mayor o menor fortuna, recibió las indicaciones pertinentes sobre los edificios y monumentos que iba contemplando a su paso.

Sin embargo, frente a tamaño latrocinio, basta con tener a mano una buena guía de la ciudad y subirse al eléctrico 28, el tranvía con más sabor de Lisboa y que, durante décadas, ha estado recorriendo y continúa haciéndolo los principales barrios de la ciudad de colina en colina.

Para ello, sobra con los tres euros y medio que cuesta el bono de transporte diario que permite utilizar durante toda la jornada cuantos metros, tranvías, autobuses y elevadores se desee o, en su defecto, siempre se puede sacar el billete sencillo, que cuesta 0,75 € si se compra en una bilhetera y 1,30 € si se adquiere a bordo del tranvía.